Cinco errores comunes al coordinar un equipo de alabanza
Coordinar un equipo de música es coordinar personas con tiempos, talentos y estados de ánimo distintos. Estos cinco errores se repiten en iglesias de todo tipo.
1. Avisar tarde
Si el setlist llega el sábado en la noche, el equipo ensaya mal o no ensaya. Define un día fijo de la semana para cerrar el repertorio y avisa por un solo canal. Pablo pide que todo se haga con orden (1 Corintios 14:40), y el orden comienza antes del domingo.
2. Roles difusos
Nadie sabe quién abre la canción, quién marca el tempo ni quién habla entre canciones. Pablo compara a la iglesia con un cuerpo de miembros distintos, todos necesarios (1 Corintios 12:12-27). Anota los roles de cada persona en cada reunión, aunque sean obvios.
3. Ensayos sin objetivo
Un ensayo sin una meta se llena de conversación y no avanza. Antes de empezar, escribe qué debe quedar listo (por ejemplo: transición de la canción 2 a la 3 y final de la 4). Los buenos consejos ayudan al plan (Proverbios 15:22): pide opinión al equipo sobre qué ensayar.
4. Tonos sin acordar
Tres músicos, tres tonos. Define la tonalidad de cada canción con anticipación, según el rango de quien canta y no según el que toca. Compártela por escrito para que nadie improvise el domingo.
5. Descuidar a las personas
El equipo no es una máquina de producir canciones. Filipenses 2:3-4 invita a mirar también por los intereses de los demás. Pregunta cómo están, reconoce el esfuerzo y cuida que nadie cargue con todo.
Para empezar esta semana
- Elige un día fijo para cerrar el repertorio.
- Escribe los roles de cada persona en el próximo servicio.
- Define el objetivo de tu próximo ensayo en una línea.
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